jueves, 23 de diciembre de 2010

DÍAS DE ESPERANZA

Una infancia perdida.
Una adolescéncia confusa.
Una madurez vacía.
Así mi vida, era como la sentía.

Pero un día, los duendecillos
buenos de los pensamientos
¡ Estudia, estudia! me decían,
¿A mi edad? pues mayor yo, me sentía.

Nunca es tarde para aprender.
En la vida hay mucho camino por recorrer, lecciones cada día vamos a tener.
La vida nos enseña como las vamos a aprender.

De objetivos y entusiasmo
mis días se han llenado,
ocupada en aprender cubro momentos antes,
sin significado.

Se acaba un curso, otro vendrá.
Todo acaba para volver a empezar.

LOLI GEA.

No hay comentarios:

Publicar un comentario