Una infancia perdida.Una adolescéncia confusa.
Una madurez vacía.
Así mi vida, era como la sentía.
Pero un día, los duendecillos
buenos de los pensamientos
¡ Estudia, estudia! me decían,
¿A mi edad? pues mayor yo, me sentía.
Nunca es tarde para aprender.
En la vida hay mucho camino por recorrer, lecciones cada día vamos a tener.
La vida nos enseña como las vamos a aprender.
De objetivos y entusiasmo
mis días se han llenado,
ocupada en aprender cubro momentos antes,
sin significado.
Se acaba un curso, otro vendrá.
Todo acaba para volver a empezar.
LOLI GEA.
No hay comentarios:
Publicar un comentario